Un asesoramiento y apoyo continuos son importantes en el inicio de la lactancia materna.
Cuando la lactancia funciona bien, puede parecer simple y sencillo dar el pecho. Sin embargo, amamantar no es solamente un acto instintivo, también requiere aprendizaje, información y sobre todo observación previa.
Cuando hay problemas durante la lactancia, es fácil sentirse insegura y desesperada . Es importante intentar ser paciente y no darse por vencida demasiado rápido. A menudo, los problemas se pueden resolver con facilidad cuando se busca el apoyo adecuado.
Aquí tenéis una lista de consejos que pueden ser útiles para conseguir una lactancia exitosa.
- Confía en ti y en tu capacidad para atender todas las necesidades de tu hijo.
- Amamanta pronto tras el parto. Cuanto antes, mejor. La mayoría de los bebés están muy despiertos la primera hora después del parto, cuando el instinto de succión es muy intenso.
- El pecho se va a convertir en tu trabajo a jornada completa, 24h al día, 7 días por semana durante las primeras semanas. Ofrece el pecho a menudo día y noche. Un recién nacido normalmente mama entre 8 y 12 veces en 24 horas, como mínimo. No mires el reloj y dale el pecho cada vez que busque o llore. Así establecerás un buen suministro de leche.
- Un buen agarre es clave para que el bebé extraiga bien la leche. Asegúrate de que el bebé succiona eficazmente y en la postura correcta desde el principio. Pide que una matrona te ayude y valore una toma completa en el hospital antes de volver a casa.
- Permite que el bebé mame del primer pecho todo lo que desee, hasta que lo suelte. Así el bebé tomará la leche que se produce al final de la toma, rica en grasa y calorías, y se sentirá satisfecho y ganará peso.
- Cuanto más mama el bebé, más leche producirás. Es importante respetar el equilibrio natural y dejar que el bebé marque las pautas, mamando a demanda. No es necesario sentir el pecho lleno; la leche se produce principalmente durante la toma gracias a la succión de tu bebé.
- Pide al personal del hospital que no le den a tu hijo ni biberones ni chupetes, ya que entonces succionará menos y tu producirás menos leche.
- Recuerda que un bebé también mama por razones diferentes al hambre, como por necesidad de succión o de consuelo. Ofrecerle el pecho es la forma más rápida de calmar a tu bebé.
- Cuídate. Necesitas encontrar momentos de descanso y centrar tu atención más en el bebé que en otras tareas, como las domésticas. Pide ayuda a los tuyos para que tú puedas descansar cuando tu bebé también descanse.
- No dudes en llamar a tu matrona o a tu grupo de apoyo a la lactancia si necesitas ayuda o información.
FUENTES
-Amningshjälpen.se
-Albalactanciamaterna.org
– https://iboneolza.wordpress.com/2012/08/02/dar-el-biberon-como-si-fuera-el-pecho/