Los niños son curiosos por naturaleza. A más de uno nos gustaría tener una burbuja para poder protegerlos siempre, pero esto no es así. Su naturaleza los lleva a investigar, indagar, explorar… Así es como aprenden, crecen y desarrollan su personalidad.
Sabemos que los accidentes llegan sin avisar y que la única forma de estar preparados es tener el conocimiento y las herramientas necesarias para poder responder lo mejor posible en esas situaciones.
Y vosotros… ¿sabríais cómo actuar? ¿un golpe fuerte en la cabeza? ¿un atragantamiento con una pieza de un juguete de un hermanito mayor, o un trozo de comida? ¿qué hago si ha bebido una sustancia tóxica?
Este taller está pensado para todas aquellas personas que conviven, cuidan o trabajan con niños. Madres, padres, abuelas, abuelos, trabajadores de comedor, escuelas y otros cuidadores.